
Bueno, pues después de varios días de haber visto y vivido el clásico regio número 85 de la historia, y con un marcador de 1-0 a favor de Tigres pues es hora de narrar la forma en que lo viví. Claro, desde un televisor porque no alcancé boleto. :(
0600pm. Acudí con papá a Las Alitas a ver si encontraba lugar para ver el partido. Pero oh desilusión, no había lugar y tenían lista de espera como de 6 lugares delante de nosotros, aparte de que era un sueño guajiro encontrarlo a esa hora allí. Playeras de Rayados y de Tigres en cada mesa del lugar, no había mesa sin una playera de los equipos regios.
Salimos y tomamos rumbo a casa. Allí decidimos ir a ver en dónde encontrabamos lugar para ver el partido.
0630pm. Papá nos llevó al Bola Ocho, un billar, y había gente afuera esperando entrar. Le dije a papá que no era buena idea haber ido allí porque no encontraríamos lugar para verlo. Pero nos bajamos "para ver qué onda" y papá atinó: había lugar y pantallas. Yeah!
Consumo mínimo: $120pesos ($10.9dlls aprox.). Entrale mi chavo. Nos sentamos para verlo en una TV pero papá consigue lugar en el 2do piso con pantalla gigante. Lo malo es que había humo de cigarro.

0700pm. Comienza el partido. Gritos, aplausos, chiflidos, todo se combina para dar sentido a lo que es un verdadero clásico. Curiosamente había más personas, tanto en la calle como en el billar, con playeras de los Rayados que de los Tigres. Momentos después en una toma del Estadio Universitario (el de los Tigres) la tribuna se veía de color amarillo completamente, así pude entender que más de 30mil Tigres estaban dentro del estadio.
Los Tigres comienzan a dar sustos a los Rayados con sus pocas pero peligrosas llegadas a la porteria nuestra. Tarjeta amarilla para Luis Perez de los Rayados. Se empiezan a calentar los ánimos dentro de la cancha. Tigres jugando sin su estrella Walter Gaitán por bajo rendimiento de juego.

Jugada por la banda derecha del terreno de Rayados, tiro de esquina a favor de Tigres. Centroooo... GOOOOOOOOOOLLLLL!!! Gritan los Tigres al minuto 23. Los Rayados ahora andarían en aprietos. Quieren empatar el partido con llegadas pero la defensa de Tigres se ve muy sólida.

Mientras, Guillermo Marino de los Tigres vivía en el suelo y el árbitro le llama la atención por simular las faltas; por el otro lado, Humberto Suazo de los Rayados hubiese sido mejor que le dieran un micrófono y una cámara para que narrara el partido a "nivel de cancha" y entrevistara a los defensas de los Tigres o al que se acercara, porque no estaba haciendo nada y estaba parado solamente.

Termina el primer tiempo en desventaja mis Rayados. Ya para ese entonces varios estaban con las copas casi encima. Varios a los baños para prepararse para el siguiente tiempo. Mientras los demás gritaban: TI-GE-RES!, TI-GE-RES! Y los Rayados gritaban: BUUUUU! MON-TE-RREY! MON-TE-RREY!
Comienza el 2do tiempo, Rayados se va al frente con todo. Tigres se defendia con 10 hombres. Pero se ve interrumpido por una nube de humo blanco proveniente de la tribuna, no porque se hayan calentado de más, ya que habían aventado cuetes y demás cosas. El árbitro pára el partido porque no se veia del lado de la porteria de los Tigres. Lo reanuda momentos después. Se veían genial la tribuna con esas cosas.

Rayados comienza a llegar cada vez más pero Tigres los seguía frenando. Mientras en el billar, seguían los gritos TI-GE-RES! TI-GE-RES! y los Rayados les echabamos bulla (hacer: buuuuu!). Ya varios estaban ebrios.
Alegría, nervios, sustos, corajes, risas, de todo había en el billar. Se arma la pelea en el partido. Chuy Arellano con Morales. Todos empiezan a gritar: Ehhhhhhh!, túmbalo!, agarratelo!.
Ya con el marcador abajo y con el tiempo agotandose, los Rayados ya no veíamos la esperanza. Los Tigres, comenzaban a tirar carrilla. Minutos después el arbitro pita el final del partido y los Tigres nuevamente nos enseñan quién ha ganado más clásicos.
Se abrazan, unos se besan (hombre-mujer claro, no vi otra cosa diferente a esa y qué bueno!), después vuelven a sonar los: TI-GE-RES! TI-GE-RES!
Ya hasta el chongo del humo de cigarro que había en el ambiente y soportando los gritos de unos Tigres ebrios ya me quería ir. Papá dice que me espere a no sé qué. Mientras los Rayados
ya se iban del lugar, creo que por lo mismo que yo. Un Tigre le "grita" a otro que salud!
pero el otro no le escuchaba porque aquél estaba ya afónico, ahora se imaginarán: ebrio y sin voz que mala combinación ni yo le entendía. Arriba los Tigres!!! gritaban los felinos, mientras los rayados gritaban que "arriba" porque vivieron en el suelo.
Veredicto: Un clásico muy indistinto, Tigres echado atrás después del gol. Cada vez que podían hacían tiempo tanto los jugadores como los recogebalones. Rayados buscando el empate mínimo y topandose con la defensa felina muy sólida, como nunca en el torneo. Aburrido el juego salvo una que otra ocasión de llegada por parte de los dos equipos. Ganó el menos peor.
El clásico lo hace divertido la afición de eso que no quede duda. Vamos Rayados!


